“Afterthought” – Tame Impala
Recomendación
Deadbeat, el nuevo disco de Tame Impala, marca un giro interesante en el sonido del autor intelectual de este proyecto: Kevin Parker.
A diferencia de Currents o The Slow Rush, donde todo está milimétricamente pulido y envuelto en synth-pop psicodélico, aquí es Kevin diciendo básicamente: “Que fluya y que el caos hable”. Se notan texturas ásperas, beats de house/techno, bajos profundos y una producción que busca capturar la espontaneidad más que la perfección.
“Afterthought” es de esas rolas que se te meten al corazón sin que te des cuenta: bajo espectacular, beat relajado y una atmósfera que atrapa en automático con la voz inconfundible de Kevin. Dentro del contexto de Deadbeat, funciona como un quiebre emocional hacia el cierre del disco —es la penúltima canción—: viene después de temas con distintos niveles de energía o experimentación, y aporta un momento de vulnerabilidad y sinceridad del autor.
La canción es hipnótica, medio nostálgica y perfecta para escuchar cuando quieres desconectarte y sentir cosas lindas.
Kevin Parker tardó 5 años para lanzar nuevo material. Pero los genios se pueden tomar el tiempo que quieran porque siempre valdrá la pena.
