“Heptapod B” – Arrival

Análisis

Hay pocas bandas sonoras que atrapan mi atención desde el primer segundo. Cuando vi Arrival de Denis Villeneuve por primera vez, me impresionó lo bien que estaba ligada la emoción de la película con su música. El compositor islandés Jóhann Jóhannsson logra en Arrival su mejor trabajo, conectando de manera perfecta la emoción que siente la protagonista con su composición.

Tan atinadas son sus decisiones musicales que, incluso si estás poniendo atención consciente a la música para analizarla, es probable que no notes en qué momento empezó. Es increíble lo bien que la música sigue a la historia.

El track más famoso de esta banda sonora es “Heptapod B”, el cue donde los personajes principales intentan descifrar el lenguaje extraterrestre:

  • El uso de la voz humana. Jóhannsson utiliza la voz como instrumento principal, simbolizando cómo nuestra voz es el medio de comunicación entre humanos. Recurrió al coro Theatre of Voices, especializado en estilos vocales poco tradicionales. (Fun fact: una de las voces es la de Hildur Guðnadóttir, quien años después ganó el Oscar a Mejor Banda Sonora por Joker).

  • Poli-tiempo: Jóhannsson combina distintos compases dentro de la misma pieza. Al inicio parece estar en 4/4, luego en 3/4, y más adelante en 6/8, generando una sensación de polirritmia. Podríamos analizarla en 4/4, 3/4, 6/8, 9/8 o incluso 12/8, y todas serían correctas; de la misma manera que el lenguaje heptapodiano permite vivir en pasado, presente y futuro al mismo tiempo. Cuando até cabos y entendí esto, me explotó la cabeza. Qué tan ATINADO fue crear esa sensación de estar en todos los TIEMPOS para reflejar musicalmente cómo el lenguaje alienígena te permite estar en TODAS partes, TODO el tiempo.

Creo que algo así solo pudo lograrse con mucho tiempo de experimentación musical, con el guion disponible desde el inicio y con un proceso creativo de verdadera colaboración entre director y compositor. A diferencia de la práctica actual, Jóhannsson tuvo la oportunidad de leer el guion con calma, analizarlo y componer sin prisa. Ese lujo del tiempo es raro en una era de inmediatez, y por eso vale la pena revisitar estas películas y scores.

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